Amy Fitzpatrick tenía sólo 15 años y no ha habido noticias de ella en casi cuatro años.
Los desconsolados padres de una adolescente de Dublín desparecida hace unos cuatro años han pedido al líder de U2, Bono, ayuda para devolverla a casa.
Amy Fitzpatrick no ha sido vista desde que desapareció cerca de la casa que su familia tiene en España el Día de Año Nuevo de 2008.
Solamente tenía 15 años cuando desapareció y ahora su madre y su padrastro
han publicado un libro en un intento desesperado de encontrar cualquier prueba
en la búsqueda de su hija.
También le han suplicado a Bono que les ayude a poner de relieve el caso
después de la creciente frustración de la familia como consecuencia de la falta
de ayuda del gobierno y los líderes políticos irlandeses.
El padrastro Dave Mahon le contaba al Irish Sun su 'frustración' por la
falta de ayuda del Presidente o del Primer Ministro irlandeses mientras ellos intentan
resolver el misterio de la desaparición de Amy desde su residencia en
Fuengirola.
Mahon le decía al periódico: "No queremos dinero. Pero sería fácil para
Bono organizar un concierto en Brasil, Irlanda o Inglaterra y decir que Amy
Fitzpatrick está desaparecida.
"La repercusión que tiene esa gente es lo que queremos por que nos estamos
atascando a velocidad de vértigo.
"Estamos detrás de reunirnos con tres Taoiseachs (Primeros Ministros
Irlandeses). Queremos que nos ayuden.
"Si fueran Bertie Ahern o Enda Kenny (destacados políticos irlandeses),
si fueran sus hijos los que hubieran desaparecido sería una historia totalmente
distinta."
El martes, una comisión del Senado rechazó el anteproyecto de ley que
podría haber insuflado nueva vida a una propuesta ya anulada del guitarrista de
U2 The Edge de construir cinco mansiones sobre un pintoresco acantilado en la
zona alta de Malibú.
La medida, AB 2226, habría requerido a las agencias estatales aceptar como
un hecho que el propietario es la persona a cuyo nombre estaba la escritura de
una parte de la propiedad. Esto es el meollo de la disputa entre la Comisión De
Costas de California y The Edge, cuyo verdadero nombre es David Evans.
El año pasado, la agencia denegó los planes del rockero porque se decía que
incumplía leyes medioambientales y maximizaba el desarrollo ocultando la
verdadera propiedad y presentando cinco solicitudes por separado, cada una bajo
un nombre corporativo distinto.
Evans ha negado cualquier conexión con la legislación, pero algunos de los
mismos grupos de presión y abogados que él había contratado para ayudarlo ante
la Comisión De Costas presentaron el anteproyecto ante el Capitolio. Aunque el
nombre del guitarrista no fue mencionado en la vista del martes del Comité Jurídico
Del Senado, su abogado, Stanley Lamport, rogó a los legisladores que apoyaran
la medida.
"Esto afecta a todo el mundo," decía Lamport, haciendo notar que
el testificaba como presidente legislativo del titular del anteproyecto, la
California Business Properties Assn.
Ben Hueso, miembro de la asamblea legislativa, el autor de la medida y
antiguo comisionado de costas, dijo estar siguiendo el asunto para poner freno
a lo que él ve como una burocracia con exceso de celo y para equiparar la ley
de Propiedad de California con la del resto del país.
Decisiones recientes de la Comisión de Costas, dijo, han sentado precedentes
que "han convertido la estructura de la inversión en California
extremadamente volátil," opinión compartida por la Cámara De Comercio De
California y por otros grupos de negocio.
La agencia rebatió que la ley estaba bien y urgió a los legisladores a oponerse
al anteproyecto.
"El actual sistema lleva funcionado casi 70 años," dijo Sarah
Christie, directora legislativa de la Comisión De Costas.
Christie dijo que la clave principal del anteproyecto era "realmente el
maximizar el potencial de desarrollo" en áreas medioambientalmente
sensibles. La legislación, añadía, haría mas difícil a las agencias estatales
determinar la verdadera propiedad cuando se evalúen arrendamientos públicos y
acuerdos para el desarrollo.
Los demócratas rechazaron la medida en una votación on-line, expresando sus
preocupaciones de que la medida tendría amplia implicación para el desarrollo
costero.
¿Recordais este artículo publicado aquí en marzo?
El que teneis a continuación nos cuenta como The Edge sigue intentado hacer realidad su proyecto . . .
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Miembros
de los grupos de presión que trabajaron en el proyecto de The Edge están
urgiendo a los legisladores a aprobar una medida que podría aclarar el camino
para su desarrollo definitivo
El año pasado, la Comisión de Costas de California rechazó una controvertida
propuesta del guitarrista de U2 The Edge para construir cinco mansiones en un pintoresco
acantilado en la parte alta de Malibú, alegando que marcaría una escarpada
cadena de colinas y dañaría su sensible hábitat.
Ahora, algunos de los poderosos socios y abogados del intento fallido del
guitarrista están trabajando en los pasillos del Capitolio para impulsar un anteproyecto
de ley que podría dar otra oportunidad al complejo de ensueño de la estrella
del rock.
Los ecologistas y las agencias estatales dicen que si la normativa se
convierte en ley, socavará la posición de la comisión en su proyecto y también
se extenderá al desarrollo de toda la costa de California y a los terrenos del
estado.
Sobre el tapete está como las agencias gubernamentales determinan la posesión
de la propiedad y como se utilizan las conclusiones al decidir si aprueban la
urbanización.
Actualmente, la Comisión De Costas tiene criterio para aprobar proyectos en
áreas medioambientalmente sensibles -- y el tamaño y naturaleza de esas
urbanizaciones dependen de la propiedad. La agencia se inclina más, por
ejemplo, a rechazar a un promotor que busque aprobación para un proyecto de
muchas casas que al dueño de una propiedad que quiera construir una casa para
una sola familia.
A veces los promotores intentan evitar la normativa alegando que cada edifico
tiene un propietario diferente. Blindan
la información formando corporaciones de responsabilidad limitada.
En el caso de The Edge, cuyo verdadero nombre es David Evans, la agencia
le denegó sus planes por que se dijo que estaba intentado evitar la normativa
medio ambiental y maximizar la urbanización presentando cinco solicitudes por
separado, cada una a nombre de empresas distintas.
De acuerdo con el anteproyecto de ley, las agencias estatales tendría que
aceptar como un hecho que la persona titular de la escritura del terreno es la
dueña de la propiedad. Si el estado buscaba desafiar la verdadera posesión,
sería en los mismos estándares legales que se aplican en los tribunales. La
Comisión De Costas y otras alegan que esos estándares atarían de pies y manos a
las agencias públicas porque no tienen ninguno de los instrumentos de
descubrimiento que si tienen los tribunales: las citaciones, declaraciones y el
testimonio bajo juramento.
Sarah Christie, directora legislativa de la Comisión De Costas, dijo que el
resultado sería un efecto congelante en las capacidades de las agencias
estatales a la hora de llevar a cabo sus cometidos, dando a cualquier promotor
que desafiara al sistema una posición mas ventajosa para "construir de
manera mas fragmentada y mas inapropiada" a lo largo de la costa.
Los ecologistas califican el anteproyecto
de ley como un golpe de estado de los promotores y de otros intereses,
incluyendo los de Evans.
"Las fuerzas que desean maximizar sus beneficios por encima de todo lo demás
están buscando el re-escribir las reglas de tal manera que se aseguren de que
el gobierno estatal tenga una capacidad limitada para supervisar y cuidar nuestros
recursos públicos naturales," dijo Adam Keats, abogado del Centro Para La
Diversidad Biológica.
El autor del anteproyecto de ley, Ben Hueso, miembro de la asamblea
legislativa, dijo que él presento el anteproyecto para llevar las riendas en lo
que él ve como una burocracia muy enmarañada que utiliza estándares arbitrarios
para bloquear el desarrollo, opinión compartida por la Cámara De Comercio de
California y otros grupos de empresarios. El propósito del anteproyecto de ley
no es potenciar los intereses del guitarrista de U2, dijo Hueso.
Hueso, antiguo comisionado de costas, dijo que la medida acabaría con "la
muy abusiva estrategia de la comisión de impedirle a alguien el desarrollar
incluso un proyecto medioambientalmente sostenible". Dijo que las agencias
estatales todavía tendrían los recursos para investigar la titularidad de las
propiedades.
"Si tenemos a todas las agencias estatales de California seleccionando los
proyectos que no les gustan, se va a crear un problema enorme en nuestra
capacidad de hacer negocios en California," dijo.
El legislador dijo que el obtuvo la idea del informe de Paul Bauer, uno de
los abogados que Evans contrató el pasado año para que lo ayudase ante la
Comisión De Costas.
El antiguo portavoz de la Asamblea, Fabián Núñez, que también trabajó como
asesor en el proyecto de Evans, ha instado a la agencia a apoyar la ley. En un
e-mail a la presidenta de la comisión el mes pasado, Núñez dijo que estaba
compartiendo su propio punto de vista, no la de ningún cliente. "Este
proyecto de ley prohibiría a las agencias locales discriminar a algunos interponiendo
su propia interpretación de la posesión de una propiedad," escribía.
El texto del anteproyecto de ley se hace eco del lenguaje utilizado en lo mas
profundo de las demandas que Evans y sus compañeros han presentado contra la
comisión. El abogado de Evans, Stanley Lamport, está también presionando a los
legisladores para dar luz verde a la nueva normativa.
En una entrevista, Lamport dijo que su participación no tenia nada que ver
con Evans y que él actuaba en su calidad de presidente legislativo de la
California Business Properties Assn., el patrocinador del anteproyecto de ley.
"Es un asunto muy importante y no es cuestión de una sola persona,"
dijo Lamport. "Es cuestión
de todos."
En una vista el mes pasado, antes de que la Comisión De Costas votase en
contra de la ley, el Comisionado Steve Blank citó el caso de Evans, diciendo
que la ley reflejaba "la conexión entre proyectos que vemos, la Asamblea
Legislativa y como cuando no eres feliz con el resultado de la comisión
entonces intentas que se apruebe un anteproyecto de ley."
La portavoz de Evans, Fiona Hutton, negó la acusación, diciendo en un comunicado
que "Edge no está pagando a ningún asesor para ejercer presión" sobre
la ley. Dijo que Evans está trabajando con el personal de la Comisión De Costas
para resolver el conflicto acerca de su complejo de 156 acres de superficie.
Definitivamente, dijo Hueso, el origen del anteproyecto es irrelevante porque engloba
un problema más grande.
"Si esto fuese por The Edge, no quitaría el hecho de que esta es la manera
equivocada de hacer negocios en California" dijo Hueso.
La medida, que pasó por la Asamblea en una votación bipartidista, esta citada
para una vista en el Senado estatal la próxima semana.
[ . . . ] A los pies de Eros, la estatua del dios griego del amor, una
banda esta tocando y arrastrando a una audiencia. Bono aparece detrás de ellos
y les susurra en los oídos. Las cámaras están grabando, devorando el metraje
con deleite. La audiencia no sabe que el hombre detrás de esas extrañas gafas
ha tocado para ellos antes. Grita en el micrófono, “La CIA ha puesto una
maquina en mi cerebro”. La audiencia parece desconcertada, un poco avergonzada.
Otro vagabundo, probablemente enfermo mental, ¡Dios mío!. La banda que está
tocando no parece importarle, especialmente cuando The Fly les da un billete de
cien dólares como signo de gratitud. Apenas pueden creer su suerte. Se toma un respiro en
los escalones del otro lado junto a una familia de japoneses que están
comiendo algo. Algunos viandantes se dan cuenta de quien está detrás de las
gafas. Una pequeña multitud se junta: autógrafos, conversaciones rotas, no
saber que decir, todo el mundo está deseando que su mejor amigo estuviese allí
con ellos, nunca se lo creerían. Jon Klein llega, sin aliento como cualquier
otro fan, habiendo corrido desde la planta de arriba del Pavillion. Está
extasiado, “Ese era un gran hombre. No te voy a dirigir, no lo necesitas, lo
sientes”. Bono no puede reponerse de su sorpresa de cuando abordaba a unos turistas
en el paso de cebra y les anunció “Achtung Baby”, entonces ellos le contestaron
en su lengua madre, alemán.
Ahora que la tarde está considerando ser noche,
Bono está otra vez suelto, seguido de cerca por las siempre queridas cámaras, y
repartiendo folletos del Zoo TV. Un albañil se enfada con sus aprendices por
mirar a lo que está pasando: “Qué cojones importa el Pop, echa cemento en ese
puto hueco. . .” Mientras a la altura del Paramount City Theater, mientras las
prostitutas miran desde sus portales más aburridas incluso que todos los demás,
dos jóvenes actrices están filmando su escena con el vividor y con The Fly. En las
brillantes y fluorescentes luces de neón se leen Foxy Ladies, Live Sex Show y
el territorio, el territorio de The Fly, se abona.” The Fly es el blues y el
gospel, el cielo y el infierno”, explica Bono “The Fly puede ver ambas partes
pero no está muy seguro de en cuál está”
Low Voice
A man will beg
A man will crawl
On the sheer face of love
Like a fly on a wall
It's no secret at all
Gospel
Voice
we shine like a
Burning star
We're
falling from The sky…tonight
Bono va andando por un estrecho callejón echando besos a los
gorilas de unos extraños clubes, curioseando en los escaparates, y trincando en
una tienda y celebrándolo mientras las cámaras siguen rodando. Roba una manzana
de una frutería y se la da a una señorita de la noche en el siguiente portal.
Está interpretando el papel de un hombre al filo de la moralidad y la
inmoralidad, más allá de ellas. “Es amoral” dice Bono, “Quizá está totalmente
equivocado, quizás está totalmente en lo cierto” ¿quién sabe? Es The Fly, ve
las cosas diferente a todos los demás. A las ocho de la tarde todo el mundo ha
subido al techo del Pavillion, donde se puede tocar la oscuridad en la que
ahora está sumida el centro de Londres y sus relucientes luces. Por el camino,
la enorme valla publicitaria electrónica que transmite eslóganes por doquier,
ha parado de mostrar el anuncio de las cintas Maxwell y de repente está sacando
unos extraños eslóganes por esa enorme pantalla: BELIEVING. . .DOG. . .GOD. . .Todo
es parte integrante de Zoo TV, un concepto enlazado a Zoo Station en el disco.
Zoo Station en Berlín en un lugar que la banda descubrió cuando estaban
grabando allí, la estación de tren donde los alemanes del Este desembarcaban
cuando visitaban la zona occidental. “Buscadme” dice Paul McGuinness cuando se
le pregunta de que va Zoo Station. “Buscadme”. Se aclarará más cuando las
canciones sean publicadas y el espectaculo llegue a la carretera en la
primavera. Las electrónicas palabras destellan de nuevo. . .
Oh yeah
It's no secret that
the stars are falling from the sky
The universe exploding
'cosa one man's lie
Look I gotta go
Yeah I'm running outta
change
There's a lot of
things
If I could I'd
rearrange
Cientos de pies mas abajo la gente entra a la estación,
parejas van al cine, algunos se sientan a hablar bajo la estatua de Eros, las
luces de los coches destellan y la vida sigue totalmente ignorante de la mosca
en la azotea. Jon Klein agita su linterna como un loco en la cara de Bono y una
caja de ritmos reproduce el nuevo single mientras Bono lo canta. Ahora es casi
medianoche y el Walworth Road en el Sur de Londres.
La ultima escena. Coge algo más. Toma. Toma. Toma. Una
tienda de televisiones llamada Bob’s Boxes que declara descaradamente,
“Compramos todas las televisiones y videos por dinero al contado”. Esta noche su
escaparate está atestado no con televisores de segunda mano sino con 16
aparatos ultimo modelo, todos nuevos a estrenar y que simultáneamente trasmite
imágenes de metraje de video de U2 durante sus viajes por Europa haciendo
Achtung Baby. Una gran silla negra en la parte de afuera del establecimiento
con un mando a distancia encima, preparada para la llegada de The Fly. Una
pantalla electrónica a los pies del escaparate proclama a modo de evangelio el mensaje:
Watch More TV en letras rojas.
Preparado para rodar menos por una cosa – la grabadora que
ha de reproducir la canción no está lo bastante alta. Alguien llamado John
Dodds pasa por la calle en su BMW con la música a todo meter dentro de su coche
y se encuentra a si mismo y a su máquina comandados por Bono con propósitos de
servirle de play back. (“no me importa en absoluto”, dice John, “Hay 1200
vatios ahí dentro, fui quinto en el concurso Sound Off para equipos de audio en
coches en el Wembley Conference Centre”. La cinta avanza y una mujer se acerca
a la cámara para ofrecerle a The Fly algo de su comida china para llevar, la
cual naturalmente acepta. Toma dos. Esta vez un viejo vagabundo deambula
delante de la cámara e impresiona al cantante diciéndole que él es de Dublín.
Toma tres. Las pantallas de TV iluminan la calle con imágenes tomadas de la
actuación grabada en Dublín hace diez días. Mientras tanto The Fly cambia los
canales con su excéntrico mando a distancia. Hay 150 personas en la calle
viendo la grabación atentamente. Incluso mientras Bono actúa está siendo
grabado desde dentro de la tienda por una cámara oculta haciéndolo aparecer en
las pantallas del escaparate, The Fly en la pared de televisores. Todo el mundo
que esta mirando esta viendo más que los millones que verán el video cuando
llegue a las televisiones. Montones de ideas, los actores, las localizaciones serán
dejadas en la edición final, nunca volverán a ser vistas. A las 12:25 es la
hora de acabar con la filmación. Ahora que The Fly ha sido filmado, sólo tiene
que ser editado.
[ . . . ] Otra toma, que empieza con Bono echándole a Edge en la cara humo de su cigarro. El guitarrista sonríe y se traslada hacia el objetivo de la cámara de todos modos. Una grúa con una cámara al final filma el plató como una enorme jirafa con ojos que giran tomando la escena desde lo alto. Más metraje. “Bien, ¿podemos pasar a otra?” pregunta el director, en una voz que indica que no acepta una negativa. Hora de Toma Siete. Fintan Fidgerald y Nassim Khalifa entran otra vez para arreglar el pelo y el sudor seco. Un foco sale encima de Larry en la batería. Todo se para. El técnico aparece para arreglarlo. Toma cinco. “¿Qué vibraciones te da esta vez?” le pregunta Richie Smiths a Bono. “¿Es un seis, un ocho, un diez?”. Bono obviamente entiende este leguaje matemático de la actuación. Responde; “vamos a dejarlo en un cuatro”. Un cuatro es, como a cámara lenta, mas humorístico que nunca con el cantante ahora enmascarado con sombra de ojos. Esta vez el director quiere hacer dos tomas seguidas, sin parar. Más espera. Más tomas. Algo de la canción. Todo el mundo se sabe de memoria las palabras ahora. Está empezando a sonar como un anuncio ganador de éxito asegurado, no como el extraño y oscuro sonido de las primeras escuchas.
“Dancing Queen Toma tres”, anuncia Bono, los altavoces resuenan y las cámaras graban de nuevo. Esta vez – la toma doce – Bono está saltando por todo el plató como un boxeador, provocando a las cámaras, escalando las paredes blancas del plató y dejando marcas de arañazos en ellas. Adam, en plan roquero, esta plantado en mitad de la escena, Larry con una camiseta de Los Ramones dándole a la batería, despreocupado de los extraños de Bono en la pared detrás suyo, mientras la canción se lanza otra vez a una desafiante cacofonía de sonido. Toma quince. Esta vez el vocalista atraviesa el plató andando de forma pasota como si fuera un lisiado, ahora esta trepando por las paredes como un loco en un manicomio, como un preso en la cárcel, una mosca atrapada en una habitación sin salida. Cada toma arroja nueva luz sobre el personaje central, The Fly. “Es todo un personaje” explica Bono, charlando entre tomas “que tiene todas las respuestas. . . el que disparó a los Kennedy. Un asiduo de los bares, se ha autoproclamado un experto en la política del amor, un filósofo de mierda. . .que muy de vez en cuando da en el clavo pero que más a menudo se da con el martillo en su propio dedo. . .”
El punto de vista de The Fly está siempre mezclado, a veces grotesco, a veces hermoso, reflejado por la música, una extraña receta sónica de blues oscuro y luminoso gospel vertidos en el mismo tema. La banda se toma un respiro y una cámara endoscópica se instala, un artilugio de fibra óptica más usado para darle uso en la cirugía hospitalaria para exámenes internos. “Da una imagen completamente distinta” explica Ned O’Hanlon, que está produciendo el video. “Es bastante poco habitual utilizar una de estas en un video como este. Bono sabe llevar las cosas a buen término pero aún levantaría a todo el mundo en la banda tras de él". “Las cosas están yendo bien". Tienen que ir, cuatro horas se pasan rápido y la banda está feliz de continuar durante toda la tarde. Bono, bebiendo whisky teatralicamente y seduciendo a la cámara, está cantando y otra toma está en marcha. El maquillaje intenta disimular el sudor. Al director le gusta el sudor, Bono se ríe y se mira al espejo, arreglándose el pelo con el que él dice se parece a Nana Mouskouri. Llega algo de comida para reponer fuerzas mientras Bono hace tomas de cámara en solitario, los otros discuten sobre los progresos del disco aún sin acabar. La noche todavia no ha terminado, Adam, Larry y The Edge tienen todos que hacer tomas en solitario y después los cuatro saldrán de Windmill Lane para transportar los temas mezclados a la mañana siguiente.
Diez días después. La escena esta vez es la planta superior de un pub con una luz roja en el distrito del Soho de Londres. Las once de la mañana y veinte personas están muy ocupadas hablando. Son todas caras distintas menos la de Ned, el productor. Son principalmente actores y actrices, raros, corpulentos, hombres con cuerpo de tetera, chicas jóvenes, gente llevando maletas de disfraces, una luminosa chaqueta amarilla de “policía” colgando de la puerta. Hay anticipación en el aire y en el centro de ello se sienta Jon Klein hablando por los codos con su ayudante de dirección y sus cámaras. Un mando a distancia engalanado yace sobre la mesa, repleto de amuletos de la suerte y de plumas. Alguien hace el gesto de sacar una pistola de sus cartucheras. Un tío con pintas de vividor con una navaja le dice a Jon que no le gusta la corbata del vividor. “No, mas inmoral que esa. . .” Tracey, una actriz alta y rubia es presentada la directora. “Básicamente, Tracey, sólo estamos viendo el panorama por aquí hoy, pero el miércoles vamos a poner el verdugón sobre tus espaldas” “Genial” dice Tracey, con sólo una insinuación de duda en su expresión: “Como si acabaras de ser maltratada,” “bien”.
Mientras tanto arriba en la azotea del London Pavillion, las cámaras están enfocando a Picadilly Circus, con el tráfico fluyendo por Picadilly debajo de ellas, el corazón del West End de Londres. Media milla mas lejos, pasando la Royal Academy of Arts, un hombre vestido con una chupa de cuero negro, con unas peculiares gafas oscuras dominando su cara, está esperando que Jon Klein le dé la señal de “acción” por el micrófono. “No es actuar realmente”, dice Ned, “Pero es con actrices”. Obviamente Bono tiene otras ideas. El está actuando y le encanta. “Este personaje de The Fly que Bono interpreta,” explica Jon Klein, “Bueno es como un visionario chiflado y esa es una parte que Bono puede hacer fácilmente” Su cara esboza una sonrisa conocida. “Los últimos tres álbumes han sido de una pieza en ciertos aspectos,” dice el director, “lo que queremos hacer aquí es empezar un nuevo capitulo. The Fly me hace sentir diferente”.
Bono se lo esta pasando en grande paseando arriba y debajo de Picadilly como si la ciudad fuera suya. En un tenderete de recuerdos compra un pequeño autobús londinense y lo echa a correr entre el tráfico hasta ponerlo en el camino de una versión a tamaño natural del mismo vehículo – casi atropellándolo. Un cigarro pende de su boca como si lo hubiera arreglado allí. En la parte de afuera de Tower Records cruza con el semáforo en verde y comienza a liar a la gente, intentando hacerles mirar a los titulares del periódico que lleva en las manos – “Otro vago” lee con su burbuja invisible sobre las cabezas de la gente mientras lo empujan a un lado y siguen con sus ajetreadas vidas.
Incluso antes de que la banda acabase de grabar su nuevo álbum, tuvieron que hacer un paréntesis para filmar el video para el single de The Fly en Dublín y en el Soho de Londres. Propaganda informa desde la escena de la filmación.
En espera. Sonido pregrabado. Pitido. Pitido.De repente las notas de que abren The Fly salen rugiendo de las paredes de una pequeña y oscurecida habitación de unos almacenes en una zona industrial a las afueras de Dublín. En un plató todo blanco con la única compañía de una batería, Edge, Larry y Adam están fingiendo que tocan sus instrumentos, mientras Bono va dando bandazos como si estuviera borracho, haciendo como si cantase como si le fuera la vida en ello:
It's no secret that the stars
are falling from the sky,
It's no secret that our world
is in darkness tonight
They say the sun is sometimes
eclipsed by a moon,
Y'know I don't see you
when she walks in the room."
Montones de luces centellean en los ojos de la banda mientas un pequeño batallón de cámaras descienden sobre el cantante, como moscas recorriendo su cara mientras sus labios estrujan las líneas de la canción. Detrás de las cámaras, fuera del escenario, esta un ejército de otros colaboradores de U2 en su primer video en cuatro años, fotógrafos, artistas del maquillaje y técnicos de sonido todos con trabajos especiales que hacer y un especial sentido de urgencia en llevarlos a cabo. Es mitad de septiembre y aunque The Fly ya está terminada, el resto de Achtung Baby todavía no. La banda tiene una semana más de trabajo en la que completar sus nuevas canciones antes de que la grabación original viaje a Los Ángeles bajo la protección de The Edge. En consecuencia de lo cual hoy, viernes, es el único día disponible para filmar la parte “actuada” del nuevo video. “Dijimos que tenían cuatro horas para esto” dice Bono, bastante razonablemente. Todo el mundo se mueve rápidamente. La canción ha terminado, se ha acabado la toma, maquillaje por favor y Richie Smith, un joven fotógrafo de Dublín, cineasta y contemporáneo de la banda, que esta filmando las secuencias, debate con la banda sobre lo próximo que quiere. En espera.
Sonido pregrabado. Pitido,. Pitido. Toma dos. Otra vez suena la música por los altavoces y otra vez la banda lo da todo, como si fuera un concierto en directo ante miles de cautivados fans. Lo mas extraño de todo cuando la canción termina es el silencio que le sigue. Silencio roto por la charla y por las instrucciones dadas. Pero sin ensordecedores rugidos de aprobación de fans excitados. “Verdad”, dice Edge cuando le menciono esta particularidad, “Es un poco raro. Quizás les podíamos pedir a la gente del equipo de rodaje que nos aplaudiera al acabar cada toma.” Otra toma. Otra. Otra. La tarde vuela mientras el director sugiere pequeñas matizaciones en cada nueva actuación, y el esfuerzo de la banda por encontrar nuevas formas de articular la misma canción. Empieza a parecer un, eh, toque un poco apagado. “Este no es aburrido para ser honesto”, explica Bono, contra las expectativas. “No se puede comparar conWith Or Without You que nos llevo dos días filmarlo y fue increíblemente tedioso”. “Los videos no son el aspecto mas excitante de estar en una banda de rock and roll” añade Edge. “La mayoría del tiempo sólo son cuatro tíos haciendo el capullo fingiendo que tocan la guitarray la batería e intentando parecer que se lo están pasando de puta madre. Así es la cosa.“ Bono se extiendo un poco en ese concepto: “Esta vezhemos creado nuestra propia emisora de televisión, Zoo TV, y este es el plató para la música pop.” Zoo TV está preparado para correr y correr. “Con cualquier video tienes que imaginarte como hacer algo que le dé sentido a la música”, explica the Edge. “Hoy es relativamente fácil, solo una actuación, solo tocar la canción.” Mas tarde, en Londres, con un director diferente las cosas se ponen un poco menos convencionales. Edge lo explica, “Tenemos a este Jon Klein, un neoyorquino loco que ha escrito esbozos para el video y hemos dejado su imaginación libre.” “Bono es The Fly pero el resto de nosotros no estamos en esa parte del video lo que me parece muy bien”.
El trabajo previo de Klein con la MTV señaló su llegada como uno de una nueva hornada de hacedores de TV, reinventando la imaginería televisiva, cuyo arte es la edición. Edge apunta que los videos del pop se estan haciendo mas aburridos a la vez que se hace más difícil tener ideas originales y que asi las viejas ideas se acaban sobando demasiado. “El video es un intento de llevar algo de humor al medio - ¿Cuándo fue la áltima vez que te reíste con algo en la MTV?. Es todo en tono de burla” “Rattle and Hum éramos nosotros explorando la música americana que empezó con The Joshua Tree. Bono ha dicho que Achtung Baby es el sonido de cuatro tíos talando The Joshua Tree”
Échale la culpa al responsable de vestuario. Fintan Fitzgerald, quién maneja ese extremo de la operación U2, le compró a Bono esas gafas. En los días oscuros de Berlín, cuando nada ocurría, se convirtió en una especie de rutina. Bono se pondría las gafas de mosca y miraría al mundo a través de los ojos de un personaje apenas en estado embrionario en su imaginación. Era infantil, travieso. Pero gradualmente empezó a sentir que había algo en ello. Lento pero seguro, The Fly había nacido.
La banda había estado insistiendo en un tema con el título de 'Ultraviolet'. Era una melodía a la que le estuvieron dando vueltas durante toda la grabación del álbum. "Había algunas ideas allí, algunos buenos sonidos," dice Flood, "pero tenía una especie de aire depresivo. Era como si nunca fuera a explotar".
De vuelta en Dublín, después de mas penas, la pieza se separó en dos partes. Una se convirtió en 'Light My Way'. La otra fue 'The Fly'. En primer lugar, la canción había sido demasiado Leonard Cohen, según Bono, pero las gafas curaron eso. Fintan Fitzgerald también le dio a Bono un libro de las obviedades de Jenny Holger. "Estaba muy interesado en esos aforismos de una sola línea" comenta Bono. "He estado escribiéndolos. Así que tengo este personaje que los puede decir todos ellos, desde 'Un mentiroso no creerá a nadie mas' hasta 'un amigo es alguien que te defrauda'. Y de ahí es de donde viene 'The Fly'".
Flood contribuyó con la distorsión de la voz, creando la distancia que Bono necesitaba para meterse de lleno en el papel. Daniel Lanois ayudó con la letra.
"Pensaba que era un personaje fascinante," recuerda Bono. "Pensé que realmente tenía una oportunidad de hacer algo con él, especialmente en el directo, por que habían estado circulando rumores de megalomanía y pensé - bueno, ¡vamos a darles un megalomaniaco! ¡aquí va!"
"Las caras de la gente en Miami, o donde sea que empezásemos la gira, cuando el personaje salía al escenario, era algo digno de ver. No podía verlo tan claramente como los demás por que llevaba esas gafas de mosca y el traje de Elvis puesto. Pero recuerdo sentir aquello. Era simplemente una sensación de' Oh no, es verdad'. Y aquel era un gran sentimiento".
Un complejo de trasfondos se habían reunido. "No reconocía a la persona que se suponía que era, según lo que veías que ponía en la prensa," Le decía Bono a Alan Light en Rolling Stone. "Hay una especie de violación ocurriendo cuando el foco apunta a ti y lo consientes."
'The Fly' era una manera de liberarse de ese estereotipo. Iba de subversión. También iba sobre rebelión. Con sus ritmos hip hop, la voz distorsionada y una atmósfera de industria pesada, Bono describía la canción - el primer single de Achtung Baby - como el sonido de cuatro hombres talando The Joshua Tree.
Uno de los aforismos que no llegó a plasmarse en la versión definitiva fue "El gusto es el enemigo del arte.". "Una vez que te encuentras a ti mismo andando de puntillas como un artista, entonces sabes que estás en el lugar equivocado," le contaba Bono a Rolling Stone. "Es como si tienes un libro guía y no recuerdas donde lo tienes." 'The Fly' permitió a Bono romper el libro guía y empezar de nuevo.
Hubo un toque de humor surrealista de Flann O'Brien en la mezcla. "Hay personajes en Dublín," comentaba The Edge, "y estoy seguro que en todos los demás sitios, que se sientan en su silla del bar todo el día. Y saben de todo. Parece que tengan espías o topos en la Casa Blanca y parecen saber exactamente lo que ocurre en Moscú. Son filósofos de barra de bar con todas esas grandes teorías e ideas. Algunas de las cosas que dicen pueden llegar a ser terriblemente inteligentes. Y aún así probablemente estén locos. Creo que con eso es con lo que juega Bono."
Le permitió a Bono decir cosas sobre si mismo y sobre su rol como artista que de otro modo probablemente le hubiera resultado difícil. Sin duda, es intencionado como un comentario irónico sobre el resto del álbum. "Every artist is a cannibal, every poet is a thief / All kill their inspiration and sing about the grief," proclama Bono.
Pero entonces 'The Fly' esta salpicada de pequeñas explosiones de verdad, algunas de ellas universales, otras personales. "It's no secret ambition bites the nails of success" anuncia 'The Fly', y es una poderosa imagen de las razones para comerse sus propias uñas que está arraigada en la conciencia de Bono. Hay una atrevida pequeña coda - como las lisonjas de un marido, que no ha ido a cenar y llama a casa acongojado.
"Fue escrita como una llamada de teléfono desde el infierno, pero al tipo le gustaba estar allí," le decía Bono a David Fricke de Rolling Stone. "Estaba este tipo huyendo - 'Hola cariño, hacer calor pero me gusta'. El personaje está al filo de la locura."
¿Y no lo estamos todos? Con la Guerra Del Golfo estallando durante la grabación del disco, hay un sentimiento por el cual 'The Fly' representa a todo hombre, desorientado, desplazado, asustado y a la carrera de la cruda locura del mundo a su alrededor. Y entonces estaba Bono interpretando a La Dama Gorda por primera vez, cantando en un falsete gospel: "Love we shine like a burning star / We're falling from the sky."
Deberíamos haber sabido que todo se había acabado cuando ella empezó a cantar.
Fuente: Into The Heart: The Story Behind Every U2 Song